Mujeres, mutilación y multiculturalidad… mmm….
Por Makieze Medina / Ciudad de México
Leí el martes 23 de octubre una nota que publicaron en el diario Reforma de Ciudad de México sobre la mutilación sexual en mujeres. Tenía un título desgarrador: “Mutilan genitales de 140 millones”.
Me quedé helada al leerla por entender la mutilación en vida que hacen de algunas partes de su cuerpo y, sin duda, la mutilación también violenta de su decisión para ejercer libremente una vida sexual y reproductiva placentera.
Fue el INED - Institut Nacional d´études démographiques – (www.ined.fr), en su informe: “Las mutilaciones sexuales femeninas: la situación en África y en Francia”, el que expone que entre 100 y 140 millones de niñas y mujeres en el mundo se les extirpan parcialmente el clítoris o se les sutura el orificio vaginal; que las ablaciones se realizan en 28 países de África, principalmente en África Subsahariana, en Oriente Medio y el sureste de Asia (Yemen, Indonesia y Malasia), que del total, 6.5 millones de las víctimas viven en países donde residen importantes migraciones africanas, así como en América del Norte; que el porcentaje varía de de país a país: en los países donde el mayor número de mujeres son castradas, ellas representan el 85% del total, la proporción variará entre 25 y 85% en función de la etnia, la categoría social y la generación, y en aquellos países donde existen minorías étnicas la proporción de víctimas es inferior a 25%.
Explicaban que esta práctica puede ser consecuencia de creencias religiosas, sobre todo del Islam, no obstante no guarda una relación directa entre el número de población creyente y las mutilaciones, por ejemplo: en Etiopía tres cuartas partes de las mujeres sufren mutilación en sus genitales aun cuando un tercio de la población es musulmana, contrario a los casos como: Libia, Tunez y Marruecos, que son mayoritariamente musulmanes y no se practica. El mayor factor de riesgo es la etnia, sin embargo aquí también hay diferencias, en algunas de éstas la mutilación esta relacionada con el rito de iniciación a la edad adulta (en promedio a los 15 años) y en otras no es practicada.
A pesar de ser una práctica anterior a cualquier religión monoteísta, las prohibiciones y sanciones en los países no son tan añejas. Desde 1990 organismos internacionales se han pronunciado en contra y en 2003 la Unión Africana prohibió en un protocolo la mutilación sexual (al fin!) En Francia la mutilación fue prohibida desde 1979 y tratando de reparar las heridas incorporaron posteriormente en el seguro de salud pública la cirugía reconstructiva, donde algunas lesiones pueden ser reversibles. A pesar de las movilizaciones y sanciones, hasta el 2004 existían 50 mil mujeres francesas con mutilaciones sexuales, y éstas se pueden ejercer con algunas de las mujeres emigrantes nacidas en Francia que son descendientes de padres que proceden de países donde esta práctica todavía se ejerce. Fue esta última parte la que más reflexioné.
Intento abrirme a entender dos grupos culturales en medio de un contexto multicultural que no es nuevo y en el que la historia ha demostrado que muchas sociedades han aprendido a convivir y compartir el mismo espacio social. El multiculturalismo deriva de diferentes bagajes culturales pero aquí nos encontramos con fondos profundos. No estamos frente a diferencias como la comida, el idioma, la manera de vestir que no son nimiedades, pero pueden ser superadas con mayor facilidad. Aquí chocan particulares formas de entender y dar sentido a la vida, se enfrentan dos visiones que practican de forma distintiva rituales que conmemoran etapas.
¿Cómo preservar el multiculturalismo cuando se parte de concepciones distintas de la realidad? Cómo encajar prácticas y tradiciones de ciertas etnias que viven en países donde no son practicadas y no guardan sentido con la visión de mundo de aquella sociedad? ¿Cómo engarzar a minorías sin que aparezca la categoría que han sido asimiladas a una cultura “dominante”? ¿Para preservar cultura, ritos y tradiciones debemos aceptar prácticas que provoquen graves consecuencias a la salud física y psicológica de un ser humano, sea hombre o mujer?
Situarnos en el contexto político ayudará a no perder el norte y a reconocer que en una democracia liberal el pluralismo es un valor, pero el respeto y la efectividad por los derechos humanos debe prevalecer en Europa, África y en cualquier parte del mundo. Suena bien en teoría que en una sociedad multicultural se debe vivir el respeto de las diferencias sin oprimir una cultura sobre otra, en este sentido, se esperaría también que una cultura no oprimiera a sus propios miembros.
Así que el multiculturalismo tiene límites… Bien, no soy yo quien los va a señalar. Los miembros de cada grupo cultural son los que podrían ponderar que tradiciones siguen siendo puntos de cohesión, puentes de entendimiento y catalizadores de identidad y estima entre ellos.
Quisiera saber si a alguna de estas mujeres en África, Asia o Francia tuvieron la oportunidad de elegir sobre actos que competen sólo a su cuerpo y a su sexualidad.

Foto de Stephanie Welsh / Amnesty Österreich: “Saita se recupera tras una ceremonia de mutilación genital femenina”. Abajo, foto de Spiegel Photo Gallery: Víctima de mutilación genital en Somalia.


Transportando estas prácticas a nuestra cultura, guardadas las distancias, recordé que cuando viví en Malinalco me sorprendía mucho la costumbre que tienen para realizar matrimonios: el novio roba a la mujer en cuestión, ella pasa una noche fuera de su casa y entonces la familia tiene que cubrir la deshonra con el matrimonio…; según cuentan las viejitas de la comunidad, en sus tiempos era literal, las robaban sin su consentimiento; durante tres años vi a varias adolescentes planear la maniobra con entusiasmo; es la forma, entendida y asumida por ellos y por ellas. Sorprendente para mi que la elijan como una forma de vida.
Martha Caravantes
2 Noviembre, 2007
Hola Marta, yo también he visto esta tradición en Uriangato, Guanajuato.
Lo que me llama la atención en ésta es que el amor y la transgresión juntos pueden adquirir una sensación de libertad… Podría ser… sin embargo desearía que las mujeres experimentaran nociones de libertad más permanentes.
A diferencia de la mutilación de genitales, el robo a la novia es un acto donde las dos personas involucradas deciden, sin que esta elección traiga consecuencias fìsicas o psicológicas en una mujer, (bueno… eso se esperaría si fue con su consentimiento).
En las mutilaciones son las mujeres las que tienen repercusiones, por tanto deberían ser ellas quienes pudieran decidir si desean esta práctica. Porque el reproducir por mantener historia a través del sufrimiento del género femenino no creo que impacte positivamente en la salud y la autonomía de una mujer.
Saludos!
Makieze
2 Noviembre, 2007
Vivo en la tercera ciudad mas grande de Suecia (Malmö), donde el numero de inmigrantes es mas grande después de Estocolmo.
La mutilacion es uno de los actos mas infames contra la mujer que son practicados clandestinamente aun en paises dodne es totalmente prohibido. Existe tambien el terror psiquico, ese maltrato que tambien puede dejar secuelas irreversibles.
Recuerdo haber conocido a una chica de Etiopia en mis clases de sueco. Una chica de 26 años, guapa y muy simpatica, alegre y madre de una gemelas bellisimas. Nos hicimos buenas compañeras y no tardo mucho en realizar La pregunta obligada, “por que razon vives en Suecia?”, a lo cual respondio despues de un largo silencio. Habia sido maltratada por su familia por haber conocido a un chico prohibido, totalmente desaprobado por su familia: un sueco protestante que nada tenia que hacer en la vida de esta mujercita.
No conozco ningun caso de mutilacion, sin embargo existe el maltrato psiquico que tambien deja profundas cicatrices. Esta chica huyo del pais, se cambio de identidad y sigue viviendo aterrada por el hecho de ser econtrada por algun miembro de su familia donde por cuestiones de orgullo podrian hasta asesinarla.
Mi impresion fue la del absoluto respeto, la admire por la decision de dejar atras si familia y las estupidas tradiciones que no son mas que una calaña.
A pesar de llevar una buena vida, no deja de pensar el dia en que pueda ser encontrada, ha tenido pesadillas y ataques de panico.
Cuantas mujeres de dichas culturas donde son maltratadas huyen y confrontan a su familia? Desgraciadamente no muchas. Se dice facil, pero desgraciadamente son perseguidas por este terror y la decision se hace aun mas dificil, quien als apoya?
Y como este caso existe aun millones mas, como poder erradicar estos actos? que puede hacer uno para combatirlos?
Protestas? escribir articulos como estos para concientizar a la gente?
En Malmö existe una asociacion llamada “La mujer en emergencia” y ahi son bienvenidas todas las muejres que tiene algun tipo de problema como este. Mutilaciones, traumas fisicas, etc
Les dan terapias y las ayudan a denunciar estos actos, a tomar el paso, desgraciadamente no son muchas las que lo hacen. Un arduo trabajo, pero como dicen por ahi, la esperanza es lo ultimo que muere…
Verónica
3 Noviembre, 2007
Yo concibo el multiculturalismo dentro de un Estado de Derecho. De allí que en sociedades donde las mutilaciones sexuales sean delitos, como en la mayoría de las sociedades occidentales, se aplique la ley a aquellos infractores, sean de donde sean, sin importar el origen cultural o tradicional de dichas prácticas. Con ello me pongo de parte de Makieze cuando escribe si esas víctimas tuvieron alguna posibilidad de elección.
Así como la sociedad receptora tiene que contribuir a la integración del extranjero, éste tiene que respetar las leyes y la cultura de la sociedad receptora. Cómo permitir la poligamia en Estados donde ésta es prohibida legalmente? O el matrimonio con menores de edad? A ninguno de los lectores de este post o de este blog se le ocurriría entrar en una mezquita con zapatos o con una botella de alcohol dar tumbos por alguna calle de un país musulmán o pedir un buen chorizo de cerdo en alguna de sus tabernas o restaurantes. Tenemos que respetar las leyes y las costumbres. En ello radica el buen entendimiento. Y la ablación es una barbaridad.
Un caso interesante ocurrió hace unos meses en Francia, cuando un tribunal aceptó como válida “la devolución de la esposa” (francesa de origen magrebí) por el marido (también magrebí, creo que ambos son marroquíes) al comprobar éste que ella no era virgen. Para el veredicto, el juez ( o era una mujer?) no tomó esto como causa, sino la presunción de que la esposa mintiera al momento de realizarse el matrimonio.
Un saludo desde Pécs, Hungría,
Domingo
Domingo
31 Julio, 2008
cuando alguien dice que los derechos humanos son una cuestion imperialista de occidente…es cuando uno se da cuenta del abuso que ha tenido la palabra derecho humano. el derecho humano se refiere a proteger las cualidades de la persona humana que le son inherentes e indispensables para cumplir su fución, no social, no cultural, sino humana!
Hay usos y costumbres distintas en cada cultura. Mis amigas holandesas se escandalizan cuando saben que mi mama, como muchas mexicanas me hizo en la orejas unos ollitos cuando naci, para que me pudieran poner aretes. “es un acto que videncia la cultura machista de marcar la diferencia entre hombres y mujeres, obligando a la subyugación de la mujer a ser bonita a través del sufrimiento” ese grito o solo una cara de “pobre subdesarrollada”.
puede ser lo que sea, pero el pedazito de carna que me quito la enfermera para que me entrara una arracada en la oreja no impide mi función humana. y además si durante dos meses no me pongo arete, el ollito se me cierra. asi que cuando uno compara un uso con el otro, y quiere ser justo con lo de los derechos humanos, hay que tener cuidado con las comparaciones que hace.
Deborah
31 Julio, 2008